miércoles, 27 de enero de 2016

Donde estés, esto es para ti y no necesito nombrarte.

En definitiva ya no estoy seguro si yo me fui o tu te fuiste, o si ambos nos alejamos hacia los polos opuestos a los que siempre pertenecimos. Lo que si puedo asegurar es que han sido días duros sin ti, y noches interminables, en serio interminables. En días, ni siquiera pude tocar nuestra foto colgada en la pared de mi habitación, hasta que un día, en un esbozo de valor, la quite del viejo clavo y la destine a los confines de mi habitación con un hasta siempre en mis labios y un profundo dolor en mi pecho. 
En estos días he salido a caminar bastante. Es más, ya puedo trotar una vuelta completa al parque y he bajado cuatro kilos. He aprendido Inglés y las canciones de Adele, ahora que las entiendo, han dejado de gustarme por que me recuerdan a ti. Y sin embargo por ese mismo motivo a veces decido escucharlas de vuelta. Por que de una u otra forma aún no quiero dejarte ir del todo. 
He salido mucho, bastante, me resulta curioso comprobar que tu también, y pensar que juntos preferíamos quedarnos en casa. O tal vez yo lo prefería y tu no. No lo sé. 
He procurado dejar de publicar  en facebook por una apuesta, aunque he empezado a usar twitter y supongo que esta entrada quizá sea poco de tu agrado. Sin embargo también he descubierto que no hay nada de malo en ser como soy. 
En este tiempo he conocido personas maravillosas, no maravillosas como tu, no impresionantes, pero si maravillosas en otras formas únicas e irrepetibles y he descubierto que te hubiera vuelto a elegir en medio de esas maravillosas personas si no hubiesen ocurrido tantas cosas entre ambos. 
Han sido días llenos de capturas de pantallas, de preguntas, de culpables, de directas e indirectas, a sido un exponer el alma a fuego. He aprendido tanto de mi mismo, me he analizado tan a fondo que pude descubrir lo humano que soy, lo lleno de virtudes y defectos que estoy  y la gran capacidad que tengo de amar a pesar de lo que mi mente diga y estoy orgulloso de ello. También he descubierto que soy demasiado orgulloso como para volver atrás, pero entiendo que eso tampoco esta mal. Es decir. Ya era tiempo de ser orgulloso. También entendí que tu orgullo, aunque a veces me duela, tampoco está mal y ya no te culpo por ello, a veces si me cuestiono sobre ciertas cosas, pero aprendí y seguiré aprendiendo a entender que mi opinión ha dejado de contar en tu vida y es lo correcto. 
Me han contado que te han escrito poesía, no me ha sorprendido,  la inspiraste a otros antes de mi, luego las inspiraste en mi, y sin dudas la inspiraras  en todos los que vengan después. Espero también que encuentres alguien que logre también inspirar poesía en ti como yo lo hice alguna vez. 

Tener una nueva relación aún es algo que no se me ha cruzado por la mente, considerando que te amé lo suficiente como para que tome un tiempo largo sanar el dolor de tu ausencia. Con el paso del tiempo he aprendido a sobrellevar los domingos y las madrugadas sin ti. He tomado nuevas costumbres, nuevos hábitos y hasta me he vuelto un poco más ordenado. Soy una persona mejor de la que fui ayer, y en cierta forma es gracias a ti. Por eso ya no quiero jugar a este vaivén de cosas sin sentido. Solo quiero decirte que más allá de todo, te agradezco por todo lo que fuimos juntos. Te deseo el mayor de los éxitos, te amo, sin que eso signifique que quiera volver contigo, por que en definitiva esto tal vez ya no tiene oportunidad de funcionar. Eres una gran persona, diferente, pero con un corazón enorme y un gran potencial, sin dudas una persona buena. Espero que entiendas que aun me cuesta acostumbrarme a la idea de un yo y un tu, y no un nosotros, por eso a veces aún se me salen los celos o se me escapan cuestiones que ya no deberían importar, pero lo estoy superando. Hoy por ejemplo, sonreí de vuelta sin motivo alguno y sentí un pleno de felicidad solo por estar vivo. Estoy feliz por haber tenido la oportunidad de haberte conocido por que experimente un nuevo nivel de amor al que no había llegado antes. Aprendí mucho de ti y espero haberte dejado más recuerdos positivos que negativos. Cuídate. Se que alguna vez, recordaremos todo esto y nos reiremos, y si no pasa, solo quiero que sepas que por lo menos de mi lado, ya no queda ni un poco de rencor.  Hasta Siempre.