sábado, 20 de junio de 2015

La Ronda del Tereré y la Búsqueda del “Yvy Marane`y” (La Tierra sin Mal). The Round of Tereré and the Search for “Yvy Marane`y” (The Land without Evil)


La Ronda del Tereré y la Búsqueda del “Yvy Marane`y” (La Tierra sin Mal)


(Original)


Victorio Román Cuyer Gómez


(Age 21, Paraguay)


Cuenta la mitología guaraní que los pueblos ancestrales que dominaban las tierras paraguayas buscaban siempre el camino al Yvy Marane`y, la tierra sin males. Tierras en donde no faltaba el alimento, ni había plagas, ni peligros, ni enfermedades: una tierra de paz. Camino que hoy día toda la humanidad sigue recorriendo y búsqueda en la cual, hasta el momento, hemos venido fracasando.


Los guaraníes tomaban de la naturaleza solo aquello que iban a consumir, vivían en paz con su entorno natural y respetaban una serie de leyes que regían su “tava” (ciudad, hogar). Con el paso de los años y la llegada de los españoles muchas de las creencias ancestrales se perdieron y dieron origen a una nueva cultura paraguaya hibrida. Y fue en ese entonces, durante aquella época colonial en la que los jesuitas construyeron sus grandes Misiones caracterizadas por iglesias majestuosas y santos tallados en madera por manos nativas que hoy son lolo ruinas, que surgió algo característico de la cotidianeidad de la vida de todo paraguayo/a: el TERERE.


Y es en este punto donde se empieza a defender la idea de la utilización de algo tan simple como esta bebida para fomentar la paz en el mundo y en consecuencia un mundo mejor.


El tereré es una bebida tradicional del Paraguay, (no contiene alcohol) básicamente consiste en agua que sorbe a través de un polvo elaborado a base de hojas y ramas de yerba mate (ilex paraguayesis).


El tereré es una forma de relacionamiento social, el paraguayo recibe a alguien en su casa y lo primero que ofrece es tereré. Es más que toda una invitación a la amistad, la sinceridad y el compartir.


El tereré es un momento de debate, donde hijos y padres pueden discutir temas en un clímax agradable, sin agresiones y en el marco del respeto.


Es, para los jóvenes ese momento de reflexión, de compañerismo, de enamoramiento y complicidad. Es un acercamiento persona a persona, donde hablamos frente a frente, compartimos opiniones y nos miramos a los ojos. Es una demostración de que seguimos siendo humanos.


En Paraguay, el tereré se toma haga frío o calor. Configura la estructura social dentro del respeto a la edad, la experiencia y la persona: siempre es el menor quien sirve el tereré al resto del grupo. Permite que se respete el derecho del otro a expresar sus ideas pues uno necesariamente guarda silencio mientras sorbe la bebida y mientras tanto el otro continúa con el diálogo. Enseña la equidad, pues lo comparten hombres y mujeres sin discriminación


Una sociedad tan automatizada como a la que nos estamos acostumbrando a nivel mundial necesita una o dos dosis diarias de tereré, bebida que tranquiliza el cuerpo, apaga la sed y calmar los ánimos al tiempo que hidrata nuestro organismo.


Sin darnos cuenta hemos perdido ese contacto humano y estamos volviéndonos sumamente dependientes de ordenadores y celulares para comunicarnos interpersonalmente, incluso los niños en vez de jugar entre ellos prefieren jugar con una maquina sentados frente a una pantalla apretando botones. ¿A dónde nos dirigimos? ¿La tecnología al servicio del hombre, o el hombre a merced de la tecnología?


Muchas situaciones actuales como las amenazas de ciertos países con armas nucleares, las violaciones a los derechos humanos mundialmente, secuestros, asesinatos u otros tipos de violencia nos hacen analizar si vamos acercándonos cada vez más a la tierra sin mal o estamos caminando hacia otro rumbo totalmente diferente.


Volver a lo humano, a la conversación, a los juegos, a los libros y a la familia tradicional deben ser desafíos de nuestra educación para las nuevas generaciones de nativos tecnológicos, ya que si no es así estaremos creando cada vez más un mundo material alejado de lo esencial y donde el mundo real solamente será un simple entorno y todo lo que importará será aquello que ocurre dentro del mundo virtual.


Es por ello que el tereré es una invitación al mundo a sentarnos a conversar, retomar esa confianza entre seres humanos, volver a ilusionarnos y no vivir en una ilusión, ser reales. Debatir, conversar, dialogar, compartir…agradecer sentarnos una tarde de verano a disfrutar un buen tereré.










The Round of Tereré and the Search for “Yvy Marane`y”


(The Land without Evil)


(English translation)


Guaraní mythology has it that the ancient people who dominated the Paraguayan lands were always searching for the way to Yvy Marane`y, the land without evil. This was a place with enough food and no plagues, no danger or diseases… a land of peace. This is a road today still walked by mankind today, but so far our search has had no result.


The Guarani people used to take from nature only what they would eat. They lived in harmony with their natural surroundings and respected a number of laws governing their "tava" (home town). As time went by and the Spanish conquerors arrived, many ancestral beliefs were lost and gave place to a new hybrid Paraguayan culture. And it was then - during that colonial period in which the Jesuits built their great missions characterized by majestic churches and saints carved in wood by native hands that are only ruins now - that emerged a symbol of the everyday life of the Paraguayans: the TERERE.


It was at this point where they began to spread the idea of using something as simple as this drink to promote peace in the world and ultimately a better world.


The tereré is a traditional drink of Paraguay that contains no alcohol and is basically water sipped through a powder made from leaves and twigs of the mate weed (Ilex paraguayesis).


The tereré is a way to make of social relationships. When a Paraguayan has guests at home, the first thing he will offer is tereré. It's more than an invitation to friendship, sincerity and sharing.


The tereré round is a time for debate, when children and parents alike can discuss issues in a nice atmosphere, without aggression and in a tone of respect.


It is, for the young, a time of meditation, fellowship, infatuation and complicity. It’s a person-to-person approach, where we talk face to face, share opinions and look each other in the eye. It shows that we are still human.


In Paraguay, we drink tereré whether it’s hot or cold. It sets the social structure according to age, experience and the individuals: it is always the youngest who serves tereré to the rest of the group. It allows us to respect the right of others to express their ideas because one must be silent while sipping the drink and meanwhile the other continues with the dialogue. It teaches equality, because men and women share it without discrimination.


An automated society such as the one we’re getting used to see globally surely needs one or two daily rounds of tereré; a drink that relaxes the body, quenches thirst and calms the spirit as it hydrates us.


We have lost that human contact without noticing, and we are becoming highly dependent on computers and phones to communicate interpersonally. Even the children prefer to play with a machine, sitting in front of a screen and pushing buttons, instead of playing among them. Where are we going? Is technology at the service of man, or is man at the mercy of technology?


Many current situations like the threats from certain countries with nuclear weapons, human rights violations, kidnapping, murder, or other acts of violence make us wonder if we are getting closer to the land without evil, or if we’re going in the exact opposite direction.


Going back to the human, the conversations, the games, books and the traditional families must be the challenges of our education for the new generations of native technologic people, because otherwise we will be creating more and more a material world away from the essential, and where the real world will be but a simple stage and the important will be what happens in the virtual world.


That is why tereré is an invitation for everyone to sit down and talk, regain that trust between humans, feel the wonder again and not live in illusion, be real. An invitation to talk, discuss, debate, share… and be thankful for sitting down on a summer afternoon to enjoy a good tereré.

miércoles, 17 de junio de 2015

¿Exportar pobreza? Mis dudas existenciales sobre la política... y los políticos

Creo que es de público conocimiento para quienes me siguen en redes sociales de que tengo varios amigos/as paraguayos que están en el extranjero y para quienes siempre hago publicaciones alusivas a mi deseo de que en algún momento dado se den las condiciones suficientes para que el desarraigo obligado por el entorno deje de ser una realidad. En estos últimos días, entre las miles de actividades que realizo aún no he podido sentarme a escribir sobre el nuevo desatino del discurso de nuestro Presidente Horacio Cartes quien una vez más metió la pata, quizá sin tener la intención, pero hiriendo el sentimiento de todos aquellos quienes viven y tenemos amigos que viven en el extranjero y que tuvieron que abandonar esta bendita tierra dejando familia, amigos y amores atrás por que las condiciones económicas y sociales de nuestro país son generalmente un desastre, más aún cuando no se tiene el aval del "Amigo Político" o "kavaju" (caballo).
Un refrán popular de nuestro país reza: "Mba`e política pio koa, he`i colorado ho`arö preso" reflejando el mal concepto de política que generalmente tenemos y del cual difícilmente podremos salir, viendo la juventud que hoy día tenemos.
Me pregunto si alguna vez nos hemos cuestionado como país, como llegamos a esta situación, con un sistema de salud pública ineficiente y una educación a la que invertimos los vueltos de lo invertido por ejemplo en la justicia electoral, más si llevamos en cuenta la función que cumplen ambas y contrastamos los presupuestos designados. 
Nuestra "Lucha" contra la pobreza, que emprendemos cada cinco años, es una lucha que hemos perdido desde el momento en que votamos a personas que ni siquiera conocemos y desde que estamos obligados a formar parte de la estructura de un "partido" para poder alguna vez ser candidato a algo. Pero japoina!  
Entre tantos pensamientos que vienen y van en mi juicio (mente) ahora mismo me viene a mente qu el otro día veía  a uno de los candidatos de Villarrica a concejal que busca el rekutu (Reelección) recorriendo por las casas de sus correligionarios con sus calcomanías, algún que otro souvenir en donde lo que más destaca es su nombre o su foto. Justo ese día vi que se discutía la construcción de un supermercado en Villarrica, y justamente los concejales debían darle, supuestamente, su dictamen a la Seam para que esta apruebe o deniegue el pedido de licencia. Es decir, que por más beneficio o perjuicio que pueda causar esta construcción y de lo cual los especialistas ya están al tanto, estos basarán su desición en la parcial, inexperta y direc$ionada desición de una Junta municipal.¿En que terminó la historia?  no lo sé aún, pero ya les contaré la proxima.
Ver esa "recorrida" casa por casa me hizo reflexionar sobre que pasaría por ejemplo si yo quiero ser presidente del Paraguay en el 2018 y solo tengo mi voz y un equipo de gente para asesorarme por verdadero amor a la patria y no a un partido. ¿Podría ganar? (aclaremos que aún no tendría edad) ¿ganaría solo con buenas intenciones, con proyectos sólidos y fundamentados, pero ante todo realizables?. ¿Me votarían los agricultores por que conozco la carpida, y la corpida y el ruido de la escarcha al romperse bajo los pies camino a la chacra en las mañanas de invierno. Y por que estoy convencido de que la reforma agraria y sus ideales son totalmente justos¿. 
¿Me votarían los docentes por ser hijo de un profesor que tuvo que lidiar con la dictadura y ser hermano de una docente brillante que debe luchar contra la pobreza en las instituciones donde se desempeña para poder ofrecer educación de calidad a sus alumnos, me votarían por el solo hecho de estar totalmente de acuerdo con que la educación merece una mayor inversión y la labor docente debe de ser bien remunerada? 
¿Me votarían los doctores  y enfermeros por que veo cada día un Hospital Regional sin camas y sin medicamentos, por que siento envidia de los centros asistenciales de otros paises y por que creo en la salud preventiva.?
¿Me votarían los estudiantes por tener la certeza de que una industrialización amigable con el medio ambiente es la salida más razonable para lograr el pleno empleo.? 
¿Me votarían los contadores y los industriales por el solo hecho de que se de primera mano que el contrabando es nuestro peor cancer y si propusiera efectivas soluciones de control para evitar esto, legalizando los negocios de aquellos que viven de destruir la industria nacional.?
¿Me votarían las madres por saber que la mujer ama de casa tiene derecho a una remuneración a su rol de protección de la base social que es la familia en sus diferentes formas?.¿Me votarían realmente solo por tener la intención verdadera  de cambiar las cosas?. ¿Ganaría sin comprar votos unas elecciones?.  Si fuera así sería una victoria verdadera, sería un compromiso verdadero, pero si llego a una presidencia, no por que el pueblo me haya regalado su voto, sino pagando por el, creo que no habría compromiso real. A parte de que muy en el fondo me sentiría basura por que el éxito comprado lo puede tener cualquiera que tenga el dinero para comprarlo. Pensé mucho en esos puntos, y me di cuenta de las miles de razones que frenan a la gente buena a la hora de asumir una posible candidatura,  y aún mas, si llegara quedaría el enorme obstáculo de un congreso lleno de gente corrupta que no va tener las mismas intenciones que yo. Y tal vez, aún después de demostrar que si se puede, podría fracasar. Me di cuenta que la situación esta verdaderamente difícil para la gente honesta, la que lucha, para aquella gente como la que nos extraña desde la distancia y a la que tanto hemos dado la espalda. No es justo ofender a la gente, ya nos han quitado suficiente, como para que también nos lo restrieguen en la cara 
Una vez más desde Villarrica, este es mimo, reportándose!

miércoles, 10 de junio de 2015

Reconstruir la Paz

La Real Academia de la Lengua Española define a la paz como “Situación y relación mutua de quienes no están en guerra” en ese sentido se aborda la paz partiendo de la guerra, es decir, afirmamos en esta definición la no existencia de la paz, si no la simple ausencia de guerras. En este hilo de ideas personalmente prefiero la definición propuesta por Martin Luther King “la verdadera paz no es simplemente la ausencia de tensión: es la presencia de justicia”
Paraguay vivió dos grandes guerras por el territorio, y varios levantamientos civiles en la búsqueda de una mayor igualdad social, y fueron estos acontecimientos los que turbaron la paz de mi pueblo.
Hoy mi pueblo es un pueblo de paz, considerando la primera definición esgrimida al principio de este ensayo, no enfrentamos guerras, y sin embargo la gente no vive en tranquilidad, por que justamente falta el segundo componente agregado por Luther King: La Justicia. Sin embargo aún en la definición que el hiciere, justamente mientras estaba en prisión, volvemos a negar la existencia de la paz, porque la condicionamos a la presencia u ausencia de un valor como la justicia.
Entonces, la paz en un sentido más amplio sería la ausencia de guerras y la presencia de justicia, pero es eso todo, ¿es todo aquello suficiente para lograr la paz?
En el I Ching, lo opuesto a la paz es el estancamiento, es decir, es un proceso que debe seguirse, y es algo que innegablemente es real, pero volvemos a la premisa fundamental, ¿Qué es realmente la paz? ¿Hemos logrado alguna vez la paz? ¿Somos capaces o seremos capaces de reconocer la paz cuando la encontremos? Los nativos de mis tierras buscaban infranqueablemente el Yvy Marane`y, es decir la tierra sin mal, podría ser aquella tierra la tierra de la paz, podría ser aquella la búsqueda que hoy día seguimos haciendo. ¿Hemos avanzado? Que hemos hecho realmente en el mundo para lograr la verdadera paz.
Tuve la suerte tremenda de crecer rodeado de la paz o por lo menos aquello a lo que llamo yo paz, mi familia se asentó en la cima de una colina de un pueblito pequeño, olvidado por el mundo, en aquel entonces, pero lleno de naturaleza. Nací en aquel marzo del 92 en medio de las precariedades del hospital regional de Villarrica mediante una cesárea. Tres años antes de aquel corte en el vientre de mi madre, durante la Noche de la Candelaria había comenzado la transición hacia la democracia, la gente, aún tenía el miedo de opinar, de cuestionar e incluso de hacerse notar, y en medio de aquellos vaivenes políticos comenzó mi aventura por el mundo.
Mi padre dejo de fumar cuando yo tenía cuatro años, y justo en ese fragmento de mi historia, la liberación femenina se hacía llegar con sendas capacitaciones sobre los derechos de la mujer.
Sentado sobre los pies de mi madre, vi evolucionar el autoestima de las mujeres de mi tierra y vi, poco a poco, como la violencia, la desigualdad eran desplazadas poco a poco. El trabajo con los comités de mujeres y el apoyo a los productores permitió la inminente reducción de los robos y la delincuencia, por fín, la gente comenzó a dormir con las puertas y ventanas abiertas.
El miedo al los tiempos de crisis desapareció y la confianza se asentó sobre aquella comunidad. Fue el tiempo de la paz.
Paso el tiempo, la democracia se volvió una simple realidad ficticia donde unos pocos se benefician y unos muchos son sumidos en la pobreza. Las cárceles de mi tierra están colmadas de mano de obra que debería estar produciendo, , las cooperativas y comités fueron a la quiebra excepto algunas que funcionan a pesar de los pesares. La paz de mi tierra se esfumo por los secuestros y asesinatos pero principalmente por la corrupción imperante. Todo se ha vuelto un negocio, donde el canje es el voto de la gente, incluso la salud y la educación, me siento triste por ello, pero sigo soñando con reconstruir la paz que le fue robada a mi pueblo, una paz que no es la ausencia o presencia de nada, una paz que simplemente es paz.

viernes, 5 de junio de 2015

Ámame, Che rayhumina. Un poco de poesía en dos idiomas



Eme`ëmo chéve, nderekove pehënguemi
Nde rembihasa sorokuémi
Nde árandi tañemopeteî
Aimévo nde ayvúpope…
Ha nde kirirî me avei
Dame un pedazo de tu vida
Dame un retazo de tu historia
Para hacerme parte de tus días
Para estar en tus tristezas y glorias


Eme`ëmo chéve, nde pytu michïmi
Chereja nde juru ra`ärövo mbeguemi
Nde py`amongeta kuápe taikomi
Nde mba`epota taikuaami
 Regálame una pizca de tu aliento
Déjame en la espera de tus besos
Déjame invadir tus pensamientos
Conocer cada uno de tus deseos
Chereraha, ndente reikuahápe
Che monga`una nde rembe re`ënguépe
Che môngañy nde jyvakuápe
Che ñandu kuarahy ha pytumbýpe

Invítame a tu intimidad más intima
Embriágame en la ambrosía de tus labios
Llévame preso en tus caricias
Siénteme, en lo claro, y  lo sombrío
  
Chereraha nde reipotahápe
Che rayhu nde reikuaaháicha
Che rupi nde pukavya arai kuápe
Ha purahéi  ronguáicha
Che moinge nde ahy`okuápe,
Llévame donde a ti te plazca
Ámame como a ti te nazca
Súbeme a las nubes de tu encanto
E inclúyeme en las notas de tu canto
Ha opa umiva ari, che rayhumíntena
Araka`eve reporohayhu`ÿ haguéicha
Ni nde kepe rehecha`ÿ háicha
Tapia reguevi`ÿ hagüáicha

Che rayhu, ¡che rohayhuháicha!

Pero sobre todo ámame...
Ámame como nunca hayas amado
Ámame como jamás habías soñado
Ámame sin delirios ni complejos
Ámame, ¡como yo te estoy amando! 

miércoles, 3 de junio de 2015

De la guerrilla a la paz. Victorio Román Cuyer, Paraguay, age 22


Hablamos tanto de la paz en el mundo, que se ha convertido en un simple ideal, un  estado al cual no podemos ascender, una realidad ficticia a la que no podemos llegar. Desde pequeño soy partidario de que son los pequeños cambios los que hacen la gran diferencia en el mundo, pero ¿podemos hablar de pequeños cambios cuando mis ojos ven que los países se matan entre ellos por diferencias de religión o de posturas ante un sistema de gobierno?. Nos llenamos la boca hablando de paz en el mundo, cuando no podemos soportar la diversidad de colores en piel, ojos y cabellos y no sabemos respetar la decisión y forma de vida de cada persona, hablamos de paz, pero no hablamos de respeto hacia la misma naturaleza que nos rodea, a respetar los tiempos para las cosas y  entender que nada de lo que nos rodea es realmente nuestro, ya que al morir, simplemente hacemos eso, morir, mueren de la misma forma aquellos dueños de pozos de petróleo de Dubai, como los niños con hambre de Africa, mueren de la misma forma musulmanes, budistas, ateos y cristianos, negros y albinos. Pero osamos aún de hablar de paz en el mundo cuando no somos capaces de respetar la vida misma en su mínima expresión.
La construcción de una cultura de la Paz empieza por la educación a la que cada persona accede, seguimos hablando de la paz cuando mi madre a los 50 años por fín pudo acceder a la educación secundaria,  realidad que para muchas mujeres en el mundo, es tan solo un sueño que probablemente no se va a cumplir. La Paz se construye también cuando cada persona disfruta de sus derechos y cumple sus obligaciones, pero sin embargo cientos de nativos de mi tierra han sido despojados de su patrimonio ancestral y vagan por los semáforos metidos en la denigrante tarea de juntar monedas de los transeúntes para poder vivir. La Paz está en cada niño protegido por su familia, pero Carlitos sigue vagando por las calles sin que nadie lo cuide.
En mi familia creemos firmemente en la Paz como una forma de vida, en casa tratamos de dialogar, de respetar y entender las razones de los demás antes de juzgar, mis padres tienen dos hijos biológicos, pero tenemos incontables hermanos del corazón que compartieron con nosotros nuestro hogar. Creemos firmemente que la educación puede cambiar realidades, porque lo hemos visto con nuestros ojos, pero sin embargo también entendemos que María no puede concentrarse en la escuela  si tiene hambre.
Duele desnudar las realidades de mi país, un país donde Juana sufre su primer parto sin asistencia por que los caminos no le permiten salir a un puesto asistencial, donde Fernando no sabe si su sexo es masculino o femenino y donde José  depende de la tinta sobre su dedo para poder firmar.
He luchado por que la educación en la universidad pública no sea un negocio de los directivos, hemos salido a las calles, y contradictoriamente con este llamado a la paz, fui acusado de guerrillero por querer  que los presupuestos sean destinados a donde corresponden y no a los bolsillos de unos cuantos, y ahí estuvo también conmigo mi familia, mi papá y mi mamá a mi lado recibiendo estirones y cachiporrazos de la policía, ¿por qué?  Por tener pruebas de los sistemáticos robos que se daban a la educación superior, por querer apuntalar el desarrollo, por no entrar en ese mundo terrible que es la corrupción, en la que mi país ocupa los primeros lugares.  Y cómo puedo hoy hablarles de la paz, si para el sistema soy un terrorista, no sé, y aún asi, levanto la voz por aquellos a los que no se les escucha, por aquellos que no leen, por los que no pueden defenderse porque ni siquiera ellos entienden lo que ocurre, por los que votan pero no eligen durante las elecciones,  aquellos a los que sus derechos les fueron arrebatados, para ellos quiero un mundo de paz, Una paz construida en base a la igualdad social, la justicia  y el respeto por la vida. Ese mundo, será el mundo de la Paz