miércoles, 15 de julio de 2015

UN POCO DE LITERATURA FANTASIOSA...

Ya tan sólo la oscuridad de aquella fría habitación ambientada tan terroríficamente, eran mis compañeras en aquella lucha  por no dormir, por que si estando despierto era una terrible pesadilla, ¿Para qué engañarme con sueños falsos de libertad?
Posiblemente afuera era de noche, no estoy muy seguro de ello,  porque desde que el encierro había comenzado, mis ojos no veían el sol. Un movimiento inerte era mi coreografía cotidiana, un silencio estridente era el ruido que no me permitía dormir, estaba angustiado, triste y yerto, el congojo y la nostalgía de mis días de libertad, eran ya los fieles personajes del cuento de mi vida.
Recordaba a mi gente, a  mi bella Mary que nisiquiera estaba enterada de lo que me había ocurrido, la pobre debía estar ya preocupada, ya que mi viaje no había sido como para quedarme tanto tiempo en el país.
De cuando en cuando, en medio del  silencio en el que me encontraba inverso, escuchaba hablar a mis captores, era gente muy culta y preparada, su castellano era prácticamente perfecto, su acento era muy confuso, no se podía reconocer un tono característico que delatace su nacionalidad.
Eran tres timbres de voz distintos de hombres, y dos de mujeres, a una de ellas la llamaban Reina, a otra Carmen, uno de los hombres, mi guardían, tenía las iniciales M.L., pero eran solamente simples apodos, ninguno de los nombres que escuchaba serviría para la investigación si es que lograba salir de aquel lugar algún día.  Las  voces de mis captores se persibían venir del techo, por lo que supongo que habría sido algún tipo de sótano aquel frío y egoísta cubículo en el que me tenían oculto y atrapado.
A veces, escuchaba el bosinar potente y ensordecedor de algún transganado u otro tipo de camíon de gran porte que pasaba cerca del lugar en el que me tenían.
Lo que más me irritaba era escuchar a la policía llegar a aquella casa y preguntar si los “dueños” no habían visto nada estraño en los últimos días, la mujer  a la que llamaban Carmen fingía ser la matrona de la casa en esos casos,  mientras que uno de los hombres me apuntaba con el caño de un arma cuya fría circunferencia podía sentir en mi frente para que no intentase hacer ningun tipo de ruído que los delatara.
Y yo,  estaba allí, atrapado entre esas cuatro infernales paredes, increíble  que siendo el mundo tan grande, y amplio yo tuviera que estar allí tan quieto, sentado en aquella silla de madera a la que me tenían atado, en algunos momentos pensaba que no debi de haber vuelto, que debi quedarme en donde estaba. En otros pensaba que el destino ya estaba escrito y que no quedaba más que luchar por sobrevivir, mi mente era un cúmulo de dudas, estaba realmente desesperado en aquel horripilante encierro.
Ni siquiera pude llegar a aquella olvidada comunidad de la que había partido y  que siempre había estado en mi corazon, cuando me desperte y me dí cuenta, ya mi libertad no me pertenecía, ya mi vida valía unos cuantos billetes y nada, absolutamente nada  sería como antes.
En aquel triste encierro las canciones de Arjona no me acompañaban a estar solo, ni podía enamorarme, llorar y reír con las películas de la saga Crepúsculo, allí no había Parque del Retiro, para ir a distraerme como en Madríd, alli no había un río llamado Tebicuary para ir a darme un chapusón, allí mi quizás única compañía que alguna vez estuvo viva era el cadáver en descomposición de aquel ratón que había muerto por el veneno que mis captores le habían puesto, y luego las tan necrófilas e inertes cuerdas que me sujetaban las manos y los pies y me aferraban aún más a aquel encierro en el confín más olvidado del infierno terrenal.
De mi frente que alguna vez estuvo en alto, caían una a una las gotas de sangre mientras mi mente trataba de procesar los mejores recuerdos de mi vida. Mi  niñez en aquella comunidad atrapada y perdida en medio de la vegetación, tan abundante y característica de la tierra paraguaya.
Y sobre todo,  me acordaba de mi abuelo, ¡mi querido abuelo!,  era la única persona a quien apreciaba y extrañaba realmente, nos sentabamos alrededor del fuego que ardía chisporroteando de cuando en cuando en el suelo de la cosina, mientras doraba el maíz blanco de la cosecha pasada,  aferrada al asador de hierro. Me contaba sus experiencias y aventuras tan pasadas, tan llenas de glorias y triunfos,  y otras veces de tristes desconsuelos.
Parecía regresar en el tiempo y mostrarme ese Paraguay de antaño, de tiempos pasados, con esperanzas y sueños tan distintos a los que tenemos hoy día, ellos tambien habían sido jovenes, tambien se habían enloquesido, llorado y apasionado con el amor... yo lo miraba con mis ojos y oidos tan abiertos tratando de imaginarme aquel mundo que  me pintaba en dulces pinceladas de palabras.
Sus manos que comenzaban a arrugarse por el paso del tiempo eran siempre tan cálidas y llenas de caricias para dar, y yo me sentía tan seguro cuando estaba con él, me parecía que aunque el mundo viniera en contra mío el los detendría  y no permitiría que me hiciecen daño.
Las tardes invernales las pasabamos charlando, luego de que mi padre, Don Francisco, me dejase allí para ir su trabajo de profesor en la escuelita de la comunidad.
 Si  era verano me llevaba al río montado en su caballo y me enseñaba a nadar. Allá en aquel viejo río que nos vio crecer a ambos, deje mis más valiosos recuerdos, en aquel río  que guardaba historias de llantos y nostalgias entre sus murmullos, que cantaban con migo aquella triste canción de “qué sera”, cuando las gotas de lluvia caían tristemente y el cielo rugía por que yo me iba y quien sabe si volvería alguna vez.
Mi niñez fue la mejor que pude haber tenido, jamás me faltó nada, y todo lo que quise lo conseguí.
En mi juventud, mi vida en todo sentido  fue relativamente como la de cualquier chico normal, terminado el colegio, con diesiocho años, pude cumplir mis ansias de libertad y salí de la vieja casona rumbo a las tierras españolas, mi bella Madrid fue testigo muda  de mi amor primero bajo los pálidos faroles de la calle lavapiés.
Mi vida en Madrid, se resumió en estudiar en la universidad y trabajar en el café Gijón... el viejo Gijón que era fiel encontronario de los literatos de la capital española, era interesante y divertido enriqueserme al  escucharlos mientras leían todas aquellas creaciones nobelísticas a veces tan llenas de incoherencias, pero a la vez tan llenas de realidades humanas.
Las noches las pasaba en el albergue juvenil, conocí mucha gente de diversos lugares del mundo en aquel en el albergue, pero a pesar de mi acomodada vida en aquel lugar de ensueño, mi mente indómita, libre y salvaje se paseaba como un águila sobre el verde Paraguay corazón de América, y sobre todo  mi bella Villarrica del Espiritu Santo la ciudad capital del Guairá.
 No sé cómo explicarlo, pero siempre, desde pequeño tuve la  curiosidad de saber que había un poco más allá, yo no quería que mi mundo se resumiera en torno a mis raices, desde siempre soñaba con viajar lejos, las tardes subía a lo alto de un arbol de “sangrededrago” que había atrás de la casona para contemplar como el sol se ocultaba detrás de aquel horizonte que me parecía tan lejano e imposible.
Sin embargo, el destino me tenía deparado transpasarlas, mi primer objetivo fueron los Estados Unidos, pero la vida allí sería demasiado cara y tenía muy pocas oportunidades de que me aceptaran en alguna universidad, asi que cambie mi destino a las Europas.
No lo niego, menospreciaba mucho lo que mi país podía ofrecerme y pensaba que yo merecía mucho más, y sin embargo contrastando con todo esto en algunos momentos un sentimiento patriotico se apoderaba de mi, a veces pienso que era la adolecesncia lo que me pegaba tan fuerte en aquellos momentos. De  tantas cosas que habia tenido en mi niñez, en mi supremo egocentrismo, ya no tenía límites en mis deseos, quería tener tantas cosas al mismo tiempo, por un lado deseaba el modernismo Madrileño que se podía ver tan solo en los paises de primer mundo, pero por el otro deseaba respirar el aire puro y limpio, y la calidez humana de mi querido Paraguay.
La última tarde en mi vieja comunidad fue realmente triste, todos mis amigos me hicieron una emotiva despedida, mi madre aún no se hacía a la idea de que su pequeño había crecido lo suficiente para volar solo.
El sonar de las guitarras y el llanto de mis familiares y amigos quedó grabado en mi mente y jamás se borraría. Al otro día ya en el aeropuerto Guaraní de Ciudad Del Este, le di la despedida a mis padres, un fuerte abrazo a mi hermana y dije adiós al Paraguay.
El avión despegó, era mi primer vuelo, cerre los ojos y tomé con fuerza el rosario que mi madre me había regalado cuando hice mi primera comunión, mis oidos se taparon, y mi estomago pareció dar algunas vueltas imprevistas.
Cuando el avión pareció estabilizarse, por fín pude animarme a mirar por la ventana del mismo y mi corazón palpito con mucha fuerza cuando vi toda aquella inmensidad de la creación divina ante mis ojos y mi fe en aquel que había creado tanta magnificencia se incrementó,  en aquel momento, cuando caí en cuenta de cómo me iba alejando de mi tierra natal,  no lo niego, titubee por un momento, sin embargo era una desición, iba a buscar mi destino.
Todo fue tan rápido y nuevo para mí, cuando pude reaccionar estaba ya en la puerta de antorcha y la Madrí me abría sus brazos, muchas experiencias de vida me esperaban en aquel lugar.
en algunos momentos anhelaba tanto volver a mi país, para estar de nuevo con mi gente y ver de nuevo a mi  sabio abuelo, sin embargo eso no podría ser, por que la vida tenía otras ideas para mi destino.
Y de esa forma sin darme cuenta, girando desorientado en la ruleta rusa de la vida, fue como terminé en aquel obscuro lugar en donde la injuria del mundo con su estridente silencio, hacían de la desesperación confidente de mis secretos y penas

En aquella fría habitación tan reconditamente alejada de la civilización, mi pensamiento comenzó a flotar,  a rememorar todo aquello que me había tocado pasar en la vida. Aveces parecía que iba a desvanecerme en medio de la angustia del encierro, pero de alguna manera tenía que sobrevivir, sabía que en algún lado mis padres miraban la luna preocupados, y buscaban con todos los medios esa cifra que representaría que volviese  a ser un  cuerpo libre, por que aunque mi cuerpo estaba allí mi alma vagaba muy lejos, con la de mi abuelo...

martes, 7 de julio de 2015

Veneno en la lengua

Hoy mi pluma, verdugo de la hipocresía
Vuelve a lanzar su veneno en forma de poesía
Sutil tragicomedia de la felicidad perdida
Realidad fantasiosa de un pasar de días

El llanto del pueblo se torna en lamento
Por esos que vivieron, pero están ya muertos
Amantes de la libertad, de convicciones duras
Sucumbieron bajo el manto oscuro de la dictadura

Hoy el pueblo gime, por una esperanza
Mientras duerme en papel, doña democracia
El poder se reparte en la oligarquía
Y no que da mas que miserables días

Hoy, la joven constitución, mil veces violada
Ha parido hambre, pobreza y vidas robadas
Mientras en el chiquero llamado parlamento
Se suben los sueldos los cerdos contentos

Pero nadie ve nada, nadie dice nada
De profesión ladrón, muy bien se les paga!
Por robarnos educación, salud y esperanzas
Y el pueblo en la esquina llora olvidada

Los jugadores cambian, el juego es el mismo
Las reglas son claras, ambición y egoísmo
La libertad se apresa en leyes absurdas
Y la justicia se esconde en páginas oscuras

Y el pueblo llora, y sigue su camino al son del viento
Y apareció la honestidad vestida de mentira
Virginal prostituta, tierra adentro
De la cruel realidad de esta vida

Pero nadie ve nada… nadie dice nada
Miseria y pobreza… vidas robadas…


lunes, 6 de julio de 2015

Pensamientos

Nací y crecí en las faldas de la cordillera, protegido por bosques y disfrutando de todo aquello que la naturaleza podría brindar a un niño, frutas para comer, arboles para trepar, bosques para explorar, pajaros que admirar, pastizales para correr y rios para nadar. Mi mundo se reducía a una pequeña comunidad aislada de la tecnología.
Los días de mi niñez transcurrieron entre el baile de los arboles al son del viento, tardes enteras observando las nubes o volando cometas, improvisados baños en los dias de lluvia corriendo desnudo alrededor de la casa mientras nos moríamos de la risa con mis amigos. Los bosques que rodeaban mi comunidad siempre estuvieron ahí, empapados de su majestuosidad, ostentando años de historia, arboles enormes cuyos troncos no se alcanzaban a rodear con los brazos contaban en su silencioso susurro el transcurrir del tiempo y parecian,  dentro de su estatica presencia, que siempre estarían ahí.
Nunca tuve mayor preocupación que aprender a nadar, montar a caballo o pezcar, lo que pasara en el resto del mundo siempre me fue indiferente al igual que a todas las personas de mi comunidad, de no ser por los libros y la escuela,  quizá nunca me hubiese  percatado de que existía un mundo por fuera de mi pueblo.
Los años pasaron, el  agronegocio avanzó hacia mi comunidad con sus tractores llevándose de frente gran parte de los bosques, la fiebre del oro en el distrito represento el inicio de un nuevo modelo económico donde la agricultura pasaba a segundo plano y dejaba como secuelas la contaminación de los suelos y el agua. La tecnología fue recibida con los brazos abiertos y rapidamente las casas se llenaron de telefonos celulares que pronto darían la posibilidad de contactarse con el mundo entero a traves de otro gran descubrimiento que el mundo por fuera de mi pueblo había hecho: Internet
Pronto, la búsqueda de nuevos horizontes y principalmente la necesidad de trasladarme a la ciudad para pisar la universidad hicieron que dejara mi casa, en la cima de una  silenciosa colina y emprendiera viaje hacia la ciudad, donde una sociedad totalmente distinta, con valores distorcionados y una mirada totalmente diferente de la vida me abrieron sus brazos junto con la misma
Fui percatandome de cómo todo aquello que ocurrió, ocurría u ocurriría en el mundo afectaba de una un otra forma a mi país, y por su puesto a mi pueblo, los derrames de petroleo, las fugas nucleares, el humo de los paises industriales eran tambien causantes del terrible calor que se vivía en mi tierra. Como cualquier otro, quise hacer algo pero tratar de cambiar todo aquello era demasiado para una simple persona que se crío trepando arboles, ¿como puede un solo ser humano tratar de cambiar lo que miles de seres humanos han hecho? Si el mundo esta lleno de habitantes pero igual los polos se derriten ante nuestra mirada indiferente, los bosques siguen siendo talados, hay especies que siguen extinguiéndose y  mares que siguen contaminandose.
Sin embargo la esperanza de vida de mi país es de 72 años, y va reduciendose cada año, a pesar de los avances de la tecnología, a pesar de las redes sociales, a pesar de los avances medicos, a pesar de los recursos naturales que hemos extraído de la tierra, y los bosques que hemos talado, y los rios que hemos encausado,  la gente sigue muriendo. En mi pueblo, en mi país, en mi continente y en mi mundo.

Entonces me pregunto si todo este asunto del progreso humano a costa de la destrucción y utilización de nuestros recursos naturales vale realmente la pena, por que a sabiendas de que el oxigeno del cual dependemos para vivir viene del proceso de respiración de las plantas seguimos destruyendo los bosques y generando dióxido de carbono. ¿Acaso dentro de nuestra tremenda inteligencia estamos caminando cegados por la ambición hacia nuestra propia destrucción? ¿O pretendemos sintetizar oxigeno a partir de dioxido de carbono y venderlo como producto en algun momento?   No lo se, solo soy un niño de pueblo que ha crecido, ciertamente,  pero desearía simplemente volver a correr, nadar, trepar, jugar y bañarse desnudo en el agua de lluvia!!.
Del verde al dorado. (compilaciones de publicaciones sobre las minas de oro) 
Si no se puede llamar olvidado, podemos decir, de una población conservadora, a 22 km de la tierra del vino, un pequeño pueblecito veía salir y entrar el sol sin mucho mas que contar que el duro trabajo en el campo y las novedades que ocurren, de vez en cuando, en cualquier pueblo del mundo.
Las tardes de invierno se llenaban del aroma caracteristico de las hojas de yerba sometidas al calor en los secaderos para la obtención de la Yerba Mate. En aquel entonces la producción de Yerba, principal rubro de renta, era de aproximadamente unas 10.000 hectáreas.
Mientras Paso Yobai era reconocido justamente por la producción de Yerba, en las orillas del Gasory y otros arroyos de la localidad un secreto dislumbrante, literalmente, se hacía conocer poco a poco a algunos afortunados.  No hizo falta mucho tiempo para que la prensa de los 90 se hiciera eco de la extracción de oro y de la existencia de un posible Yacimiento Aurifero, el cual en los ultimos tiempos se ha convertido en la manzana de la discordia de este pueblito, hasta hace poco tiempo, desconocido para muchos
Antecedentes:
Según relato de pobladores, los antiguos obrajeros que circundaban la zona del Ybytyruzú ya hablaban de la existencia de pepitas de oro en los arroyos de la zona, pero nadie tenía la certeza hasta que ocurrió un hecho casi fortuito.
Un día se formó un asentamiento campesino a unos 8 a 10 kilómetros de la ciudad, y una de las jóvenes del lugar emigró a Asunción para trabajar como doméstica. La joven volvió a su "valle" acompañada de un ecuatoriano, a quien se atribuye el descubrimiento de la existencia de oro en las aguas de un arroyo que pasaba por la propiedad de los padres de su pareja. "Por lo visto que entendía del tema, porque al parecer se llevó bastante oro y se marchó", dice la historia oral.
Lo concreto es que a partir de ahí comenzó "la fiebre del oro" que cambió la vida a muchas familias. La búsqueda y comercialización del oro se ha convertido en la principal actividad de unas 2 mil personas de distintas compañías del distrito, como San Antonio, Colonias Unidas, Coronel Cubas, Torres Cué, Ykua Porã y mismo en la periferia de Paso Yobái, a 2 ó 3 kilómetros del centro urbano.
Experiencias
"Cambio radical en la zona"
- Rubén Villalba, Poblador.

"Acá todo el mundo se ingenia para sacar el oro, inclusive en otras zonas hay mujeres que se dedican a esta tarea, que han reemplazado la tarea de ir a la chacra por el de ir a la mina, es radical el cambio que se vivió en las zonas mineras", refirió Rubén Villalba, funcionario de la Justicia Electoral
"Nosotros somos muy celosos de que esto se preserve porque queremos que nuestra comunidad se siga desarrollando, y se ve un repunte muy importante con esta actividad. Acá viene ahora mucha gente de distintos lugares, esto creo que en pocos años más va tener un desarrollo impresionante", remarcó Villalba.
"El trabajo es muy sacrificado"
- Elías Ferreira, Minero.
"Nuestro trabajo es muy sacrificado, pero lo importante es que nos da la posibilidad de darle fuente de trabajo a mucha gente, yo tengo 8 personales permanentes, que cobran entre 40.000 y 50.000 por día, pero eso tampoco se le puede pagar a cualquiera porque tiene que ser de confianza", dijo Elías Ferreira, propietario de las tierras donde existe una mina artesanal, y donde tiene instalado su molino, en una especie de campamento en medio del bosque
"Nosotros no tenemos nada que ocultar, somos trabajadores, y lo poco que sacamos nos sirve para mantenernos y ayudar a nuestro compueblanos, además hemos recurrido a bancos, financieras y amigos para montar esta instalación".
"Siempre se saca algo"
- Ricardo González, Buscador de oro.
"Yo hace dos años que trabajo en este lugar, y no me quejo, trabajo al partir con el dueño", dice Ricardo González quien trabaja en la mina de Elías Ferreira, al tiempo de señalar que siempre saca algo, y que comparte con su patrón lo que saca, y le conviene más que otros trabajos.
"Este trabajo requiere de sacrificio y tenés que conocer también, para así cavar donde pueda haber más, cuando uno ya está mucho tiempo en el trabajo, más o menos al mirar la tierra ya sabe si hay o no", explica el trabajador en guaraní, mientras separa las piedras negras que no tienen ningún valor metálico.
"Detectamos si la tierra tiene oro"
- Claudio Benítez, Molinero.
"Yo fabrico los molinos, la centrifuga y los demás elementos, y comencé mirando los originales que se traían del Brasil", dijo Claudio Benítez, quien también tiene su propio molino y hace el servicio de molinaje de la tierra a los que llegan hasta su lugar de trabajo, a unos 4 kilómetros del centro urbano de Paso Yobái, camino a las minas.
Además de hacer estos trabajos, es un entendido en el tema, ya que es joyero, y puede trabajar con el oro desde su estado natural hasta convertirlo en joya. "La gente viene y le hacemos el molinaje, pero tenemos también un sistema para detectar si la tierra tiene o no oro y no molinar de balde en caso de que no tenga", explicó.

Situación legal
La historia legal de la explotación minera en Paso Yobái arranca con la Ley Nº 2079, del 6 de marzo de 2003, de concesión minera otorgada a favor de la firma Minera Guairá SA “para la prospección de minerales metálicos y no metálicos, gemas preciosas y semipreciosas”, ubicada en el Distrito de Paso Yobái, Departamento de Guairá. Latin American Minerals Paraguay (Lampa) es concesionaria del 70% de los derechos mineros en virtud de la Resolución Nº 2768/2010 del Ministerio de Obras Públicas y Comunicaciones, que aprobó la cesión de la firma Minera Guairá SA, concesionaria originaria del 100% de los derechos mineros, a Lampa.
Conflicto
A partir de la década de 1990 los medios periodísticos de la capital daban cuenta de la extracción del oro del arroyo local hasta que algunos con más visión y capital emprendieron la idea de buscar el metal en las mismas entrañas de Paso Yobai. Así, por ley 2079 del año 2003 se autorizó a la empresa nacional Minera Guairá SA explorar en una franja establecida y explotarlo legalmente.

Medida de fuerza de Mineros y Pobladores
Para entonces la noticia de la existencia de oro ya no era ningun secreto, armados con picos y palas varias familias se dedicaron a la búsqueda del metal precioso. Sin duda alguna la suerte estuvo del lado de los mismo pues los resultados no eran para nada desalentadores, sin embargo los beneficios del hallazgo de oro traían consigo otras vertices no tan convenientes, el inicio de una guerra por las tierras y el derecho de explotar los yacimientos, la dependencia economica total de la minería y la contaminación de los sedimentos a causa de la utilización de mercurio.
Un tiempo despues Latin American Minerals Paraguay S. A.  “LAMPA”  Compro los derechos aquiridos por la anterior Minera Guairá, de este modo la firma canadiense comenzó su fase de exploración en las 7200 hectáreas, mientras que en las minas informales, la explotación del oro  era toda una realidad.
A pesar de que Lampa contaba con el amparo de la Ley, las minas informales seguían con su explotación ilegal bajo la mirada condesendiente de politicos locales, quienes lideraban a los mineros en su lucha por derogar la Ley de conseción de modo a sacar a Lampa y apoderarse de los yacimientos.
Si bien los mineros informales no tenian el respaldo legal suficiente, en el 2007, Lampa decidió negociar.
“La empresa Lampa tuvo que ceder, es que no era conveniente tener a todo el pueblo en su contra”, dijo sin titubear el intendente Chávez.
“Cedieron terrenos y se presentaron pequeños empresarios artesanales que se unieron para conformar otra alternativa, ahora estamos en pleno proceso de ofrecer mejoras en todo sentido a los trabajadores de Yobai”.
Al recuperar los terrenos, los preciados terrenos por donde pasa  el yacimiento, se disparó la correspondiente tarea de legalizar la actividad, algo que aún no está hecho por el Gobierno.
Desde aquel entonces, a pesar de los acuerdos a los que se han llegado siguen existiendo conflictos entre la Multinacional y los mineros informales.


Cuando lo artesanal pasa a ser ilegal
El término minería artesanal y de pequeña escala (MAPE) se refiere, en términos generales, a la minería practicada por individuos, grupos o comunidades, usualmente de manera informal (ilegal) y en países en vías de desarrollo. La situación legal, características específicas y definiciones locales de las MAPE varían país a país, por lo que no existe    una única definición de la MAPE.
 Aspectos centrales de la minería artesanal y de pequeña escala (MAPE)
Ante la ausencia de una definición universalmente aceptada, la minería artesanal y de pequeña escala (MAPE) es usualmente caracterizada por los siguientes aspectos:
·         El uso mínimo de maquinaria y tecnología. La MAPE utiliza técnicas simples que requieren de un mayor esfuerzo físico de las personas;
·         La explotación de recursos naturales sin contar con los títulos de minería correspondientes (concesiones, reclamos) ni un contrato válido con el titular de la concesión;
·         La baja productividad debido al uso de técnicas ineficientes y a que usualmente se realiza en pequeñas parcelas y en terrenos de superficie o creados por aluvión de materiales. Con el objeto de aumentar sus hallazgos, la MAPE usualmente repite sus procesos de explotación sobre las mismas áreas;
·         La falta de medidas de seguridad, de atención de salud y de protección del ambiente;
·         La práctica estacional (por ejemplo en momentos de poca actividad agrícola) o temporal (en respuesta al aumento del precio de los minerales); y
·         La inseguridad económica.
La explotación  minera “artesanal” de Paso Yobai, se aleja cada vez mas de esta definición, acercandose a la ilegalidad principalmente por la explotación ilegal a gran escala con utilización de maquinarias sofisticadas, la explotación del hombre por el hombre, violando todos los codigos laborales y al mismo tiempo atentando contra la capacidad de las futuras generaciones de sostenerse a traves de los recursos naturales.
Sin embargo las autoridades del ministerio de Justicia y Trabajo y las de la Secretaría del Medio Ambiente hacen caso omiso a la situación que se vive día tras día en tierras yobaienses.

Impacto ambiental
-¡Aquí hay mucho oro...! -dice Alberto, el guía, mostrando el cauce de agua de intenso color rojo y fuerte olor a putrefacción que llega desde las inmediaciones del molino Next Express y se dirige hacia el centro urbano de Paso Yobai, departamento de Guairá.
-¿Hay mercurio también? -pregunta Pindú, el chofer.
-Claro, si hay oro hay mercurio, y si hay mercurio hay oro -responde Alberto con natural lógica.
-Bueno, eso es lo que venimos a comprobar... -dice Javier Báez, técnico del Centro Multidisciplinario de Investigaciones Tecnológicas (Cemit), de la Universidad Nacional de Asunción, mientras desciende hasta el cauce con una jarra y una botella de plástico recién sacadas de un envase aséptico.
Son las 13.54 del miércoles 19 de octubre de 2011, y nos encontramos en el barrio San Antonio, uno de los sectores de Paso Yobai donde más se concentran los molinos que se dedican a moler y triturar la arena y las piedras que traen los "garimperos" o buscadores de oro.
Javier no oculta su nerviosismo al percibir que, a pocos metros, varios mineros se acercan a ver qué estamos haciendo. Un año atrás, en misión similar junto a funcionarios de la Secretaría del Ambiente (Seam), el técnico se encontró rodeado por una turba de personas que le obligaron a marcharse, bajo amenaza de ser golpeados.
Esta vez, Javier pudo completar el trabajo. De las cinco muestras de agua recogidas en los arroyos Gasory, Yroy'sa, Ycuá Porá y un arroyito sin nombre, la penúltima arrojó el resultado más preocupante.
Según el certificado de análisis n.º CA0002.48998, entregado por el Cemit a ÚH y el CIM, la muestra 4 detectó la presencia de 13,8 miligramos de mercurio por litro de agua, que sobrepasa enormemente a los valores máximos permisibles de 0,002 miligramos por litro, establecidos por la Resolución 222/02 de calidad de aguas de la Seam.
Fuente: UH. Andres Colman Gutierrez
El mercurio ha sido utilizado en todo el mundo en el proceso de extracción de oro y de plata. Sin embargo, la minería industrial y de gran escala ha reemplazado su uso por el de cianuro, el cual reduce el impacto ambiental y aumenta la eficiencia.
En los países en desarrollo la contaminación por mercurio se debe cada vez más a la minería artesanal e ilegal, lo cual es una preocupación actual y creciente.
El mercurio y el medio ambiente
El mercurio es altamente tóxico y puede causar enfermedades severas e incluso la muerte de las personas y de los animales. Por razones de salud y ambientales, se están realizando esfuerzos en todo el mundo para reducir su uso y emisiones.
El mercurio, también conocido como plata líquida, es un elemento que se encuentra en la naturaleza en varias formas. Sus emisiones al ambiente se producen a través de procesos naturales, como erupciones volcánicas, erosión de rocas e incendios forestales. El mercurio se emite además por actividades humanas y procesos industriales.

El mercurio circula entre la atmosfera, la tierra y el agua, pudiendo viajar largas distancias.  Por tratarse de un elemento químico no se puede descomponer. El mercurio puede también encontrarse altamente concentrado en las cadenas alimenticias y acumularse en los seres humanos y animales. Ello es un problema toda vez que la exposición a bajos niveles de mercurio puede dar lugar, con el transcurso del tiempo, a altas concentraciones en el cuerpo hasta llegar a niveles dañinos.
Actualidad
Actualmente, los conflictos por la explotación de oro siguen, tanto así que ha habido victimas fatales a traves del tiempo ya sea por la indiferencia de una bala, el derrumbe de una mina, o la silenciosa malformación de una celula convertida en cancer. Aún así, como en una montaña rusa hay subidas y bajadas en una constante negociación con la multinacional que en estos meses ha instalado completamente su planta para la explotación del oro.
A diferencia de años atrás, se pueden observar vehiculos y casas lujosas, asi como grandes negocios, probablemente resultados de la explotación minera, al otro lado de la historia, tambien podemos observar, grandes cantidades de tierra, antes productivas,  sin cultivos e invadidas por malezas.

Mientras tanto, a pesar de la disminución en cuanto a hectáreas cultivadas, la industria yerbatera a paso lento sigue avanzando con espectativas de exportación a China e India desde el proximo año. Camiones cargados de las verdes hojas siguen transitando por la ciudad como en aquellos años cuando el secreto del dorado aun permanecía guardado entre la tierra, las rocas y las aguas de gasory.