Del
verde al dorado. (compilaciones de publicaciones sobre las minas de oro)
Si no se puede llamar olvidado,
podemos decir, de una población conservadora, a 22 km de la tierra del vino, un
pequeño pueblecito veía salir y entrar el sol sin mucho mas que contar que el
duro trabajo en el campo y las novedades que ocurren, de vez en cuando, en
cualquier pueblo del mundo.
Las tardes de invierno se
llenaban del aroma caracteristico de las hojas de yerba sometidas al calor en
los secaderos para la obtención de la Yerba Mate. En aquel entonces la
producción de Yerba, principal rubro de renta, era de aproximadamente unas
10.000 hectáreas.
Mientras Paso Yobai era
reconocido justamente por la producción de Yerba, en las orillas del Gasory y
otros arroyos de la localidad un secreto dislumbrante, literalmente, se hacía
conocer poco a poco a algunos afortunados.
No hizo falta mucho tiempo para que la prensa de los 90 se hiciera eco
de la extracción de oro y de la existencia de un posible Yacimiento Aurifero,
el cual en los ultimos tiempos se ha convertido en la manzana de la discordia
de este pueblito, hasta hace poco tiempo, desconocido para muchos
Antecedentes:
Según relato de pobladores, los antiguos obrajeros que
circundaban la zona del Ybytyruzú ya hablaban de la existencia de pepitas de
oro en los arroyos de la zona, pero nadie tenía la certeza hasta que ocurrió un
hecho casi fortuito.
Un día se formó un asentamiento campesino a unos 8 a 10 kilómetros de la
ciudad, y una de las jóvenes del lugar emigró a Asunción para trabajar como
doméstica. La joven volvió a su "valle" acompañada de un ecuatoriano,
a quien se atribuye el descubrimiento de la existencia de oro en las aguas de
un arroyo que pasaba por la propiedad de los padres de su pareja. "Por lo
visto que entendía del tema, porque al parecer se llevó bastante oro y se
marchó", dice la historia oral.
Lo concreto es que a partir de ahí comenzó "la fiebre del
oro" que cambió la vida a muchas familias. La búsqueda y comercialización
del oro se ha convertido en la principal actividad de unas 2 mil personas de
distintas compañías del distrito, como San Antonio, Colonias Unidas, Coronel Cubas,
Torres Cué, Ykua Porã y mismo en la periferia de Paso Yobái, a 2 ó 3 kilómetros del
centro urbano.
Experiencias
"Cambio radical en la zona"
- Rubén Villalba, Poblador.
"Acá todo el mundo se ingenia para sacar el oro, inclusive en otras zonas hay mujeres que se dedican a esta tarea, que han reemplazado la tarea de ir a la chacra por el de ir a la mina, es radical el cambio que se vivió en las zonas mineras", refirió Rubén Villalba, funcionario de la Justicia Electoral
"Nosotros somos muy celosos de que esto se preserve porque
queremos que nuestra comunidad se siga desarrollando, y se ve un repunte muy
importante con esta actividad. Acá viene ahora mucha gente de distintos
lugares, esto creo que en pocos años más va tener un desarrollo impresionante",
remarcó Villalba.
"El trabajo es muy sacrificado"
- Elías Ferreira, Minero.
"Nuestro trabajo es muy sacrificado, pero lo importante es
que nos da la posibilidad de darle fuente de trabajo a mucha gente, yo tengo 8
personales permanentes, que cobran entre 40.000 y 50.000 por día, pero eso
tampoco se le puede pagar a cualquiera porque tiene que ser de confianza",
dijo Elías Ferreira, propietario de las tierras donde existe una mina
artesanal, y donde tiene instalado su molino, en una especie de campamento en
medio del bosque
"Nosotros no tenemos nada que ocultar, somos trabajadores,
y lo poco que sacamos nos sirve para mantenernos y ayudar a nuestro
compueblanos, además hemos recurrido a bancos, financieras y amigos para montar
esta instalación".
"Siempre se saca algo"
- Ricardo González, Buscador de oro.
"Yo hace dos años que trabajo en este lugar, y no me quejo,
trabajo al partir con el dueño", dice Ricardo González quien trabaja en la
mina de Elías Ferreira, al tiempo de señalar que siempre saca algo, y que
comparte con su patrón lo que saca, y le conviene más que otros trabajos.
"Este trabajo requiere de sacrificio y tenés que conocer
también, para así cavar donde pueda haber más, cuando uno ya está mucho tiempo
en el trabajo, más o menos al mirar la tierra ya sabe si hay o no",
explica el trabajador en guaraní, mientras separa las piedras negras que no
tienen ningún valor metálico.
"Detectamos si la tierra tiene oro"
- Claudio Benítez, Molinero.
"Yo fabrico los molinos, la centrifuga y los demás
elementos, y comencé mirando los originales que se traían del Brasil",
dijo Claudio Benítez, quien también tiene su propio molino y hace el servicio
de molinaje de la tierra a los que llegan hasta su lugar de trabajo, a unos 4 kilómetros del
centro urbano de Paso Yobái, camino a las minas.
Además de hacer estos trabajos, es un entendido en el tema, ya
que es joyero, y puede trabajar con el oro desde su estado natural hasta
convertirlo en joya. "La gente viene y le hacemos el molinaje, pero
tenemos también un sistema para detectar si la tierra tiene o no oro y no
molinar de balde en caso de que no tenga", explicó.
Situación
legal
La historia legal de la
explotación minera en Paso Yobái arranca con la Ley Nº 2079, del 6 de marzo de
2003, de concesión minera otorgada a favor de la firma Minera Guairá SA “para
la prospección de minerales metálicos y no metálicos, gemas preciosas y
semipreciosas”, ubicada en el Distrito de Paso Yobái, Departamento de Guairá.
Latin American Minerals Paraguay (Lampa) es concesionaria del 70% de los
derechos mineros en virtud de la Resolución Nº 2768/2010 del Ministerio de
Obras Públicas y Comunicaciones, que aprobó la cesión de la firma Minera Guairá
SA, concesionaria originaria del 100% de los derechos mineros, a Lampa.
Conflicto
A partir de la
década de 1990 los medios periodísticos de la capital daban cuenta de la
extracción del oro del arroyo local hasta que algunos con más visión y capital
emprendieron la idea de buscar el metal en las mismas entrañas de Paso Yobai.
Así, por ley 2079 del año 2003 se autorizó a la empresa nacional Minera Guairá
SA explorar en una franja establecida y explotarlo legalmente.
Medida de
fuerza de Mineros y Pobladores
Para entonces la noticia de la
existencia de oro ya no era ningun secreto, armados con picos y palas varias
familias se dedicaron a la búsqueda del metal precioso. Sin duda alguna la
suerte estuvo del lado de los mismo pues los resultados no eran para nada
desalentadores, sin embargo los beneficios del hallazgo de oro traían consigo
otras vertices no tan convenientes, el inicio de una guerra por las tierras y
el derecho de explotar los yacimientos, la dependencia economica total de la
minería y la contaminación de los sedimentos a causa de la utilización de
mercurio.
Un tiempo despues Latin American
Minerals Paraguay S. A. “LAMPA” Compro los derechos aquiridos por la anterior
Minera Guairá, de este modo la firma canadiense comenzó su fase de exploración
en las 7200 hectáreas, mientras que en las minas informales, la explotación del
oro era toda una realidad.
A pesar de que Lampa contaba con
el amparo de la Ley, las minas informales seguían con su explotación ilegal
bajo la mirada condesendiente de politicos locales, quienes lideraban a los
mineros en su lucha por derogar la Ley de conseción de modo a sacar a Lampa y
apoderarse de los yacimientos.
Si bien los mineros informales no
tenian el respaldo legal suficiente, en el 2007, Lampa decidió negociar.
“La empresa Lampa tuvo que ceder,
es que no era conveniente tener a todo el pueblo en su contra”, dijo sin
titubear el intendente Chávez.
“Cedieron terrenos y se
presentaron pequeños empresarios artesanales que se unieron para conformar otra
alternativa, ahora estamos en pleno proceso de ofrecer mejoras en todo sentido
a los trabajadores de Yobai”.
Al recuperar los terrenos, los
preciados terrenos por donde pasa el yacimiento, se disparó la
correspondiente tarea de legalizar la actividad, algo que aún no está hecho por
el Gobierno.
Desde aquel entonces, a pesar de
los acuerdos a los que se han llegado siguen existiendo conflictos entre la
Multinacional y los mineros informales.
Cuando
lo artesanal pasa a ser ilegal
El término minería artesanal y de
pequeña escala (MAPE) se refiere, en términos generales, a la minería
practicada por individuos, grupos o comunidades, usualmente de manera informal
(ilegal) y en países en vías de desarrollo. La situación legal, características
específicas y definiciones locales de las MAPE varían país a país, por lo que
no existe una única definición de la
MAPE.
Aspectos centrales de la minería artesanal y
de pequeña escala (MAPE)
Ante la ausencia de una
definición universalmente aceptada, la minería artesanal y de pequeña escala
(MAPE) es usualmente caracterizada por los siguientes aspectos:
·
El
uso mínimo de maquinaria y tecnología. La MAPE utiliza técnicas simples que
requieren de un mayor esfuerzo físico de las personas;
·
La
explotación de recursos naturales sin contar con los títulos de minería
correspondientes (concesiones, reclamos) ni un contrato válido con el titular
de la concesión;
·
La
baja productividad debido al uso de técnicas ineficientes y a que usualmente se
realiza en pequeñas parcelas y en terrenos de superficie o creados por aluvión
de materiales. Con el objeto de aumentar sus hallazgos, la MAPE usualmente
repite sus procesos de explotación sobre las mismas áreas;
·
La
falta de medidas de seguridad, de atención de salud y de protección del
ambiente;
·
La
práctica estacional (por ejemplo en momentos de poca actividad agrícola) o
temporal (en respuesta al aumento del precio de los minerales); y
·
La
inseguridad económica.
La explotación minera “artesanal” de Paso Yobai, se aleja
cada vez mas de esta definición, acercandose a la ilegalidad principalmente por
la explotación ilegal a gran escala con utilización de maquinarias
sofisticadas, la explotación del hombre por el hombre, violando todos los
codigos laborales y al mismo tiempo atentando contra la capacidad de las
futuras generaciones de sostenerse a traves de los recursos naturales.
Sin embargo las autoridades del
ministerio de Justicia y Trabajo y las de la Secretaría del Medio Ambiente
hacen caso omiso a la situación que se vive día tras día en tierras yobaienses.
Impacto
ambiental
-¡Aquí hay mucho oro...! -dice
Alberto, el guía, mostrando el cauce de agua de intenso color rojo y fuerte
olor a putrefacción que llega desde las inmediaciones del molino Next Express y
se dirige hacia el centro urbano de Paso Yobai, departamento de Guairá.
-¿Hay mercurio también? -pregunta Pindú, el chofer.
-Claro, si hay oro hay mercurio,
y si hay mercurio hay oro -responde Alberto con natural lógica.
-Bueno, eso es lo que venimos a
comprobar... -dice Javier Báez, técnico del Centro Multidisciplinario de
Investigaciones Tecnológicas (Cemit), de la Universidad Nacional de Asunción,
mientras desciende hasta el cauce con una jarra y una botella de plástico
recién sacadas de un envase aséptico.
Son las 13.54 del miércoles 19 de
octubre de 2011, y nos encontramos en el barrio San Antonio, uno de los
sectores de Paso Yobai donde más se concentran los molinos que se dedican a
moler y triturar la arena y las piedras que traen los "garimperos" o
buscadores de oro.
Javier no oculta su nerviosismo
al percibir que, a pocos metros, varios mineros se acercan a ver qué estamos
haciendo. Un año atrás, en misión similar junto a funcionarios de la Secretaría
del Ambiente (Seam), el técnico se encontró rodeado por una turba de personas
que le obligaron a marcharse, bajo amenaza de ser golpeados.
Esta vez, Javier pudo completar
el trabajo. De las cinco muestras de agua recogidas en los arroyos Gasory,
Yroy'sa, Ycuá Porá y un arroyito sin nombre, la penúltima arrojó el resultado
más preocupante.
Según el certificado de análisis
n.º CA0002.48998, entregado por el Cemit a ÚH y el CIM, la muestra 4 detectó la
presencia de 13,8 miligramos de mercurio por litro de agua, que sobrepasa
enormemente a los valores máximos permisibles de 0,002 miligramos por litro,
establecidos por la Resolución 222/02 de calidad de aguas de la Seam.
Fuente: UH. Andres Colman
Gutierrez
El mercurio ha sido utilizado en
todo el mundo en el proceso de extracción de oro y de plata. Sin embargo, la
minería industrial y de gran escala ha reemplazado su uso por el de cianuro, el
cual reduce el impacto ambiental y aumenta la eficiencia.
En los países en desarrollo la
contaminación por mercurio se debe cada vez más a la minería artesanal e
ilegal, lo cual es una preocupación actual y creciente.
El mercurio y el medio ambiente
El mercurio es altamente tóxico y
puede causar enfermedades severas e incluso la muerte de las personas y de los
animales. Por razones de salud y ambientales, se están realizando esfuerzos en
todo el mundo para reducir su uso y emisiones.
El mercurio, también conocido
como plata líquida, es un elemento que se encuentra en la naturaleza en varias
formas. Sus emisiones al ambiente se producen a través de procesos naturales,
como erupciones volcánicas, erosión de rocas e incendios forestales. El
mercurio se emite además por actividades humanas y procesos industriales.
El mercurio circula entre la
atmosfera, la tierra y el agua, pudiendo viajar largas distancias. Por tratarse de un elemento químico no se
puede descomponer. El mercurio puede también encontrarse altamente concentrado
en las cadenas alimenticias y acumularse en los seres humanos y animales. Ello
es un problema toda vez que la exposición a bajos niveles de mercurio puede dar
lugar, con el transcurso del tiempo, a altas concentraciones en el cuerpo hasta
llegar a niveles dañinos.
Actualidad
Actualmente, los conflictos por
la explotación de oro siguen, tanto así que ha habido victimas fatales a traves
del tiempo ya sea por la indiferencia de una bala, el derrumbe de una mina, o
la silenciosa malformación de una celula convertida en cancer. Aún así, como en
una montaña rusa hay subidas y bajadas en una constante negociación con la
multinacional que en estos meses ha instalado completamente su planta para la
explotación del oro.
A diferencia de años atrás, se
pueden observar vehiculos y casas lujosas, asi como grandes negocios,
probablemente resultados de la explotación minera, al otro lado de la historia,
tambien podemos observar, grandes cantidades de tierra, antes productivas, sin cultivos e invadidas por malezas.
Mientras tanto, a pesar de la
disminución en cuanto a hectáreas cultivadas, la industria yerbatera a paso
lento sigue avanzando con espectativas de exportación a China e India desde el
proximo año. Camiones cargados de las verdes hojas siguen transitando por la
ciudad como en aquellos años cuando el secreto del dorado aun permanecía
guardado entre la tierra, las rocas y las aguas de gasory.
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